domingo, 15 de marzo de 2009

veintitrés días


Suena el teléfono y eres tú. Han pasado veintitrés días.
Nos separan cientos de kilómetros desde aquel momento, y has dejado pasar veintitrés interminables días, cuando hasta hace nada, hablábamos cada noche. Cuando hasta hace nada, no podías dejar pasar 24h sin oir mi voz.
- Te echo de menos.
- Yo no.
- Te quiero.
- Yo no.
- ¿Volverás a llamarme?
- No.

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