viernes, 2 de enero de 2009

pez naranja


Hoy he soñado contigo. Te habías convertido en un bonito pez naranja dentro de una pecera de cristal. Yo, en una niña que te observa desde fuera. Te miro muy despacio, persiguiendo con mi mirada cada uno de tus movimientos. Después de un rato medio hipnotizada, meto el brazo en el agua. Te intento coger con mis pequeñas manos de niña, pero siempre te escabulles entre mis dedos. Todos mis intentos son vanos, mis esfuerzos inútiles, mis ilusiones, absurdas. Entonces, en un ataque de rabia, cojo la pecera y la estrello contra el suelo. El cristal se hace añicos, el agua salpica toda la habitación, y tú te quedas allí, solitario pez naranja, suplicando por tu vida sobre las baldosas de cerámica esmaltada.

1 comentario: