viernes, 30 de enero de 2009

estaciones


Las estaciones de tren siempre me han producido cierta atracción. Desde pequeña me gusta ir allí, sentarme y pararme a observar a la gente. Con sus maletas a cuestas, caminando lentamente o apresurados porque se les escapa el tiempo entre los dedos. Tu vida se detiene por un instante en el lujo de poder perder unos minutos en observar a los viajeros. Tratar de averiguar a dónde van, de dónde vienen, quien les espera al otro lado de las vías, de qué se alejan o qué es lo que buscan. En definitiva, imaginar la historia que se esconde tras cada uno de ellos. Pero dura tan solo un momento. Después, sigues tu camino, con prisa, mirando al suelo paso tras paso....

No hay comentarios:

Publicar un comentario